Victoria (2015, Sebastian Schipper)

Una breve reseña u opinión de Victoria de Sebastian Schipper por Federico de la Barrera:

Victoria es una película excelentemente producida: está filmada sin cortes por 138 minutos. Para imaginar que significa: los actores no pueden equivocarse, si lo hacen se vuelve a empezar. No actúan con todo el equipo persiguiéndolos, no pueden darse el lujo de irse a su tráiler, son dos horas filmando. Los productores tienen que tener todo listo para cuando llegue la escena, los autos, las bicis, todo tiene que pasar en el preciso momento. La cámara no puede darse el lujo de sacar el foco, perder las acciones ¡Es monstruoso! Es un trabajo que requiere mucho ensayo y mucha paciencia, y sino mucha improvisación.


Victoria cuenta la historia de la misma, una madrileña que se mudó a Berlín para trabajar por cuatro euros la hora después de que perdió su sueño de tocar el piano. La primera vez que la vemos, está bailando en un boliche, cuando está saliendo conoce a cuatro jóvenes que la convencen sin muchas palabras para que vaya con ellos a seguir la verdadera noche berlinesa. Ella sigue. En algún punto empezamos a ver las oscuridades del grupo, uno de ellos estuvo en la cárcel y debe un favor, se lo cobran mandándolo a robar un banco y Victoria decide ayudarlos hasta que se desmadra todo.

Victoria (2015, Sebastian Schipper)

Las partes que la película no me terminaron de cerrar fueron, por una parte, los movimientos de cámara que si bien es genial lo que hace y le da un sentido de “realidad sucia” a la película que se maneje en cámara en mano y no con Steadycam, me choca un poco. Debo ser muy pretencioso, pero por momentos me hacía recordar a Cloverfield. Por otro lado me faltó la parte de la construcción de la protagonista, sí, sé su historia pero no terminé de empatizar con ella, es más termino teniendo más lástima por los chicos que por ella. Sobre todo la escena del bebé que en ese momento me hizo odiarla y después no llego a volver sobre ese sentimiento y termino apático. El final creo que no podía ser otro pero va perdiendo todo el vértigo con el que veníamos. El ritmo de la película es lento al principio, vertiginoso a partir de la hora y vuelve a caer en el final lo que la termina haciendo un poco larga.

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